Mariposa de un labio

¡Este beso! Una cosa tan fragante, tan leve,

de seda, de frescura, mariposa de un labio,

una flor que no es flor, que va, bajo los ojos

negros, cual un lucero de carne y luz, volando…

Algo que huele a sol, a dientes, a puñales,

a estrellas, a rocío, a sangre, a luna… Algo

que es como un agua cálida que se retira, como

el aire de un incendio, errabundo y balsámico…

¿Es el alma que quiere entregarse? ¿Un rubí

del corazón, que abre su sagrario de raso?

¡Un beso! Y las mejillas se tocan y se rozan…

y son nieves que arden… y se encuentran las manos…

(Juan Ramón Jiménez)
Fotografía: Harri Peccinotti.

Decorando el aula

Gloria Fuertes

Tengo la suerte de tener un aula para mí este curso, de ponerla a mi gusto. Voy haciendo carteles, voy buscando una planta, voy poniendo las mesas como mejor me parece. La docencia —qué cosas— mejora enormemente en estas condiciones.

Por cierto, este blog (o lo que sea) cumple hoy doce años. Más otro añito que estuvo alojado en Bitácoras.