Al llegar de trabajar, sin pasar por casa a dejar las cosas, he ido al parque. Llevaba en la mano dos libros: Tiempo en claro, de Octavio Paz y el de Ricardo Castillo del otro día. Dentro de éste llevaba, además, un porrón de hojas sueltas con versos del Arcipreste. Cosas de hace tiempo, correcciones, cosas nuevas manuscritas, más correcciones… Todo sin guardar, sin copia. Los he perdido. He vuelto al parque. El libro estaba hecho fascículos por entre los columpios, debajo del tobogán, por el arenero… Poco a poco he ido recuperando páginas, quitándoselas de las manos a los niños, metiendo la mano por aquí y por allá ante la mirada extrañada de numerosos padres, madres, abuelas y abuelos.. No sé cuántas habré rescatado, luego miraré. Pero lo que más me duele es que no había ni rastro de los poemas del de Ítaca; se habrán desintegrado, tal vez por malos. Y si alguien se los ha llevado, seguro que lo flipa. Una madre me ha dicho: No, si yo ya le dije a la niña que no rompiera el libro, pero no me ha hecho caso. Como sólo se me ocurrían iracundas respuestas, decidí contar, por lo menos, hasta diez. Sigo contando. Voy por ochocientos cuarenta y tres mil. Y sigo queriendo contestarle aquello de Delenda est Carthago, pero cambiando Carthago por el nombre de la madre o por el de la madre que parió a la madre.

Ochocientos cuarenta y tres mil uno, ochocientos cuarenta y tres mil dos, ochocientos cuarenta y tres mil tres… ¡Cómo puedo estar tan gilipollas! ¡Joder! ¡Mierda! ¡Puta mierda! Perdón. Ochocientos cuarenta y tres mil cuatro, ochocientos cuarenta y tres mil cinco (no pongáis rima), etc.

8 comentarios en “¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición!

  1. Vaya, te acompaño en el sentimiento. Ventiocho años de despistes y torpezas te acompañan en el sentimiento, vamos. Y así está el mundo con esas madres, dónde vamos a parar etc etc, EN SERIO.

  2. … debes estar agotado de contar, vengo a ayudarte un poquito.

    Por dónde ibas? si, ya vi …. 843.006 / 843.007 / 843.008 …. y etc, porque estoy segura que encontraste tu back-up en las neuronas.
    Un abrazo, Sr Duarte, muy bonita tu casa en Tokio.

    Atte, Flor de Loto

  3. Bueno, pues Florencia es una muy buena elección …. a mi también me chifla a fuego lento. Me gusta la cartelera, voy a ver si tengo alguno soneto para cambiar.
    Saludito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s