Era

Era una tarde, mal y nunca;

era un amor cortés sin lo valiente,

una ocasión pintada de pelona.

Era que tú, salida de emergencia;

era que yo, hasta el fondo a la derecha;

tus piernas, el rosario de la aurora.

Era que todo verbo era

—igual que ser, estar,

que parecer, que resultar

copulativo.

Y no era nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada…

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Una respuesta a Era

  1. raquel dijo:

    Qué bueno, qué facilidad para las palabras, leche.

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