Cinco minutitos

Resulta que el ayuntamiento del pueblo nos ha hecho mal un papel para solicitar el cheque-bebé de 100 euros de la Comunidad de Madrid y, al ir a pedir uno nuevo, la chica de la ventanilla dijo que estaban en horario de fiestas y a las 12 se cerraba, y que ya eran las 12:05, y que ya si eso mañana. Vuelva usted mañana, pero antes de las 12. 

—Pero es que el plazo se agota, sólo es darle al botón del ordenador una vez más.

—Hasta las doce. Son las doce y cinco.

—(Por el culo te la hinco). En fin, buenos días y que usted lo festeje bien.

En realidad, la buena mujer tenía razón, y tal vez estuviera como loca por ir a la misa, a la procesión, al encierro, a tomarse unas cañas o a lo que le diese la gana, que para eso son las fiestas. No me interesa en absoluto, y no es de esto acerca de lo que quiero hablar, que las objeciones administrativas las conocemos todos bien.

Lo que me parece a mí es que la vida se vuelve peor para la especie sin los cinco minutitos que todos deberíamos llevar dentro como regalo a los demás o como premio a uno mismo: los cinco minutitos que se dejan de más para que los alumnos terminen el examen o para acabar de explicar una metáfora complicada en un poema sencillo (aunque uno se muera por irse a su casa o al recreo a fumar), los cinco minutitos que esperamos a la puerta de la casa de alguna novia para que baje toda guapa, toda mona, y se nos cuelgue del cuello; los cinco minutitos que aguardamos hambrientos a que repose el arroz, los cinco minutitos que esperamos antes de irnos a casa a dormir por si todavía ocurre algo, los cinco minutitos que añade el árbitro para ver si remonta el Celta de Vigo, los cinco minutitos que esperamos en la cama desde que suena el despertador, los cinco minutitos que puede esperar mi trabajo mientras escribo esto, los cinco minutitos que debería mirarse al espejo cada mañana al levantarse la chica del ayuntamiento…

Tiempo, ¡siempre el tiempo, enemigo nuestro!

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9 respuestas a Cinco minutitos

  1. Cigarra dijo:

    Magnífico. Cuánta verdad en los cinco minutos que has empleado en hacer esta reflexión. En los que mejor me he reconocido es en los cinco minutos de antes de irse a casa, por si todavía pasa algo… Luego nos echan en cara que llegamos tarde, y no se dan cuenta de lo esenciales que son esos cinco minutos para la vida en general, y para la nuestra en particular.
    No he tenido mas remedio que meter tu blog en este saco:
    http://cigarrales-cigarra.blogspot.com/2007/10/premio-blog-solidario.html

  2. ¡Hola, Cigarra! Son unos minutos más decisivos que muchs años.
    ¡Anda, un premio! ¡Muchas gracias!. ¿Y con cuánto está superdotado? 😉

  3. javi brasil dijo:

    Si, claro, pero si todos nos otorgasemos y otorgasemos a los demas esos cinco minutos, al cabo del tiempo pediriamos diez, y despues, quince, y esto seria un caos, con miles de personas quemando fotos de los monarcas, de jimenez lossantos, de Ronaldinho, y el caos, la lujuria y el desorden se apoderarían de ¡España! ¿Y todo por qué? Por tu culpa, Duarte, que deberían censurarte el blog cual birmano reprimido.

  4. flor_deloto dijo:

    Iba a decir algo parecido a lo de ‘javi’ …. pero con alguna variación. Somos tan imperfectos, que esos cinco minutos se pueden transformar en quince. Suscribo el de la tétrica hora de levantarse … horror! necesito quince, y si llueve, veinte! Como no fumo, te cedo los míos, así ‘sin querer queriendo’ ya tienes diez para echarte tu humito!
    bye Duarte … qué tal el clima en Tokio? 😉

    He decidido enlazarte, vale la pena pasear por aquí.
    Un saludín, desde la tierra de los ‘cow-boys’.

  5. La Uge dijo:

    Necesarios los cinco minutos. Imprescindibles algunas veces. Suficientes otras. De cortesía en la reuniones (de descortesía para los que llegaron a tiempo). Me pregunto, ¿a mí quién me los da? Porque cuando viene el tío Paco con las rebajas y la cara de perro, los cinco minutos se llaman ayer por la tarde. Pero tienes razón. El problema es que el tío Paco no tiene reloj.

  6. La Uge dijo:

    Y enhorabuena por el premio. Muy merecido. ¿Aparecieron los papeles del Arcipreste?

  7. Javi, me has recordado a la canción de las borracheras: todos queremos más… todos queremos más… todos queremos más… más y más… y mucho más…

    Señorita Flor de Loto, muchas gracias por tu comentario y más todavía por el tiempo que me regalas. Y si me enlazas, atente a las consecuencias, que yo también voy a enlazarte. Otro saludo desde el país de la SGAE.

    Queridísima Uge. Muchas gracias por tus palabras. Los papeles del Arcipreste no llegaron a perderse finalmente, pues no los tenía dentro de ese libro (que sí se perdió, por lo menos en su mayor parte), sino en otro sitio. Encontrarme con ellos otra vez supuso una alegría enorme. A ver si les doy forma…

  8. La Uge dijo:

    Ya estoy deseando ver qué forma le das a los papeles del Arcipreste…

  9. Marta dijo:

    la vida es eterna en cinco minutos… sí.

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