Sin noticias de Matas en abc.es

Son las 10:40 de la mañana, y la edición digital de ABC no habla del asunto Matas en su portada…

Tal vez más abajo…

O más abajo…

Quizás no venga…

¡Ah, sí! Sí que viene un poco del asunto, aunque disfrazado de José Luis Moreno… ¿Será matas su nuevo Rockefeller?

Coño de país…

Cuestión de clase

Me gustó la columna de Vicent del domingo. Tiene lirismo y rebosa sencillez (no simpleza), y la descripción es muy acertada. Me parece, no obstante, que se equivoca en la naturaleza del objeto al decir que tener clase es un “don enigmático”. Personalmente, creo que el tener clase no es más que poseer un tipo de sabiduría.

Hemos perdido el tiempo

El terremoto. Es menos de un segundo cada día, pero es menos. Calculando así por encima, quizás no llegue al minuto en todo un año, pongamos un minuto. Y al cabo de los años, cuando llegue el Momento —memento mori—, ¿cómo no echaré de menos ese tiempo? Unos minutos o una hora o una noche entera más contigo; depende de los años. Un poco más de tiempo para decir te quiero o para recordar. O para tomar aire y mirar alrededor y pensar ¡joder, joder, joder! O cogerte la mano o despedirme, en general, de mis asuntos. O un beso más o una mirada más por la ventana. Un poco más de tiempo. Un rato más. Lo hemos perdido.

Día de la Mujer Trabajadora

Ser mujer y, además, trabajadora. Son dos cosas compatibles, y es justo que la sociedad vaya por ese camino, y que vaya rápido.

Ser madre y, además, trabajadora. Son dos cosas poco compatibles, sobre todo durante los primeros años, durante los cinco o seis primeros años, en mi opinión. En España son compatibles estas cosas durante dieciséis semanas.

Si yo fuese madre, tendría un conflicto constante para decidir qué faceta debería pesar más en la balanza: “Mejor los hijos, pero hace falta el dinero”. “El dinero hace falta, pero pero mis hijos necesitan más mi compañía”.

No digo lo de “Me estoy perdiendo su infancia” porque eso no es exclusivo de las madres. También los padres, abuelos, tíos, etc. Yo me refiero a ser madre.

Podremos ganar la Eurocopa y el Mundial, podremos ser una economía fuerte (en fin) o entrar en el G20. Pero eso no nos hace mejores ni más felices.