Sin título y sin nada

El trabajo, de pequeño, lo convirtió
en un hombrecito.
Y el paro, ya de mayor,
en un ancianito.
Pasa las noches bajo cartones
de vino tinto.

2 comentarios

  1. Triste realidad, ni tuvo niñez, ni adolescencia, ni disfruto de una vida adulta satisfactoria. Saludos.

    1. Un saludo para ti también.

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