Hierba que crece (Cuento de niños)

Decepcionada, una hierba del parque le dijo un día al jardinero:

—Si me dejases crecer hasta el final, daría dos flores blancas hermosas, que son mi razón de ser, y vendrían los insectos sobre ellas y, con mis pétalos, podría ayudar a algún enamorado, me quiere, no me quiere.

—De ti sólo se espera el verde, respondió el hombre, cuyas últimas palabras no se pudieron entender debido al ruido de la máquina segadora al encenderse.