Carta de España

[…] Porque el régimen, que tan noble capacidad de asimilación ha demostrado en otros terrenos, se encuentra en este con un límite insalvable: la libertad de expresión inevitablemente conduciría al libre examen de la interpretación que él ha dado de sí mismo, de sus orígenes y de sus finalidades.Jaime Gil de Biedma

En lo que respecta a las artes, las ideas y la información, el new deal franquista no pasa de ser astucia, más o menos habilidosa, para buscar coartadas.Una más exacta idea del perímetro glúteo de Sofía Loren y la prueba, recientemente suministrada por las pantallas de cine españolas, de que en el extranjero un hombre y una mujer van a veces juntos a la cama sin estar casados y sin que ella sea puta —prueba que la inmensa mayoría de los púberes del litoral turístico había verificado ya particularmente, y a entera satisfacción suya—, a eso y poco más se reduce la información suplementaria que los españoles hemos obtenido gracias al celo ilustrado del nuevo Gran Visir de la Información:

Mente clara, gran cultura,

Los placeres de la carne,

Nunca del todo censura

Don Manuel Fraga Iribarne.

O como estrictamente informa la voz popular, también en consonante: «Con Fraga, hasta la braga». Más inteligente, aunque sea la suya una inteligencia tosca, que su predecesor, el difunto Arias Salgado, y políticamente más ambicioso, aunque casi toda su ambición sea vanidad, por lo que toca a la libre expresión de las ideas sólo difiere de él en los métodos, menos sencillos: mientras Arias se contentaba con silenciar las voces discordantes, sin ir más allá,Fraga Iribarne y Franco Fraga se esfuerza en seducirlas para que digan lo que conviene a su política —que no es exactamente la de Franco, puesto que es un hombre joven con esperanzas para después— y, si no lo consigue, intenta destruirlas. La verdad es que, al cabo de dos años de pontificado suyo, muchos escritores nos sentiríamos tentados de añorar a su predecesor. Era cerril, exasperante, pero en el fondo menos peligroso y hacía reír. Porque se trataba de una aparición inimaginable, de una idea que cualquier mente no española apenas alcanzaría a concebir, de una entelequia imposible de realizarse en otro país que en este, y en un cierto momento; sólo si de la unión de un mono y una monja pudiese nacer un mulo conocería el mundo una aproximada réplica del lamentado ex ministro.Arias Salgado ¡Cuán reconfortante, cuán íntimamente consolador, era ver en él la representación de la política cultural del régimen!

En tales circunstancias, el panorama literario español resulta forzosamente mortecino. El desdén de la realidad y una embarazosa convicción de estar defendiendo la buena causa mantienen todavía a una parte de los escritores en las posiciones de hace unos años. Sus poemas, novelas y ensayos —la censura consiguió hace muchos años liquidar toda posibilidad de un teatro vivaz e independiente— adolecen de lo que un buen poeta, José Ángel Valente, llama formalismo temático, y no son otra cosa que gestos rituales, exorcismos encaminados a expulsar los demonios, cada vez más insistentes, que atormentan su buena conciencia de escritores engagés. Otros están demasiado atareados en asimilar, y en padecer, la nueva situación, para poder escribir o para que lo que escriben no resulte, en el fondo y en la forma, incompleto y ambiguo.José Ángel Valente Pero no sería extraño que dentro de muy poco se desencadenase una intransigente reacción contra la literatura social que ha predominado, bajo diversas etiquetas y con varios matices, durante los últimos quince años. En los poetas más jóvenes, ese movimiento ya empieza a dibujarse.

Lo más importante de 1964 fue una catástrofe: la muerte del escritor y psiquiatra Luis Martín-Santos, desbaratado en un accidente de automóvil. Aunque su oído para el ritmo verbal era pobre y rara vez consiguió hacer bailar las palabras impresas en la página, poseía un talento literario considerable y era el escritor más inteligente, más educado, con más dominio de sus ideas y de su oficio de toda la joven literatura. Le adornaban, además, dos cualidades Camilo José Celararas en un español: seriedad y sentido del humor.Luis Martín-Santos Su primera y única novela, Tiempo de silencio, compone con La colmena, de Cela, y El Jarama, de Sánchez Ferlosio, el catálogo bien escaso de novelas valiosas aparecidas después de la guerra. Las tres juntas, y cada una a su modo, ofrecen una imagen memorable de Madrid y de España entre 1940 y 1955.

Luis GoytisoloResulta deprimente meditar en cómo se han perdido los creadores de esos libros: Martín-Santos, muerto; Sánchez Ferlosio, voluntariamente apartado de la literatura —por nihilismo y por un prurito muy español de fastidiar y fastidiarse—; Cela, el de más edad, convertido en viajante de su obra ya escrita. Y fuera de esas tres no hay ninguna que valga verdaderamente la pena. Las afueras, de Luis Goytisolo, quizá.

Hay, eso sí, un buen escritor a quien siempre se leeRafael Sánchez Ferlosio con placer y de quien se puede esperar que nunca dará sorpresasMiguel Delibes desagradables, aunque tampoco, es posible, ninguna otra clase de sorpresas: Miguel Delibes. Si los escritores españoles supiesen cantar y organizasen una representación de Don Giovanni, a Delibes inevitablemente —a veces me pregunto si no hay en ello justicia—le correspondería el papel de don Octavio,que no es brillante, ni seductor, ni tiene tanta vitalidad, pero es honrado y valiente y al final se casa con doña Ana.Ana María Matute Y ahora, ese nombre me hace pensar que Ana María Matute sería una conmovedora doña Elvira.El pie de la letra (Lumen)

 

 

 

 

Jaime Gil de Biedma, «Carta de España (o todo era Nochevieja en nuestra literatura al comenzar 1965)», en El pie de la letra. Ed. Lumen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s